Parte IDicen que el tiempo es relativo. Es verdad. Si estamos ocupados sentimos que no abunda, si no lo estamos, nos sobra.
... Y parecía una mañana normal. Me bajé del carro y empecé a caminar hacía el edificio. Tomé el camino de siempre y al llegar a la mitad me di cuenta que lo que un día antes era un camino verde, hoy se habia convertido en un pantano. Pero no importo, me las arregle dí un par de saltos y llegué al camino pavimentado, que también estaba un poco enlodado. Pero seguí caminando y más adelante vi que toda la gente había tomado otro camino para llegar al edificio; un camino limpio y seco. Genial pensé, mañana ese será mi camino.
Llegué al edificio esperando que valiera la pena llegar a esa hora, aunque de anticipado ya sabía cual sería mi respuesta. Pero esta vez, parece que si exagere sobre lo de llegar temprano, solo habían tres personas cerca de la puerta... Me senté a esperar. Poco a poco fueron llegando más personas. Después de más de un mes de llegar temprano, uno termina conociendo a varios de los que llegan a esa hora, y si se presta atención se puede conocer a una persona relacionando el día con su forma de vestir. Así es...
Continuando con la historia, ya era casi la hora de que abrieran la puerta cuando el chavo de lentes y pelo alborotado llegó, como siempre con el fin de ver a su motivación y decirle una que otra falacia. Lo bueno es que su motivación siempre es puntual, y se sienta en el mismo lugar, como esperando a que él se acerque. Aunque el ya no sabia que pensar, por lo sucedido un día antes, como dicen, la esperanza es lo último que muere...
Abrieron la puerta y como cualquier otro día de examen la gente corre fastidiosamente para agarrar lugar. Le dije a una amiga que tendríamos que matar para agarrar lugar... así que aceleramos el paso y entramos a la clase vivamente para tomar lugares en una fila impar.
La verdad estaba un poco despreocupado por el examen, pero aún así escribí sobre el escritorio unos cuántos datos.
Empezó el examen, el límite era una hora... creo que pasaron cuarenta minutos cuando termine, pero me quede revisando hasta que faltaron cinco. Lo entregue, tomé mis cosas y salí a esperar a que los demás salieran.
Mi día no podía ser mejor, el día a comparación del día anterior, perdón, del diluvio del día anterior, hoy parecía una mañana de verano....